jueves, 28 de abril de 2016

Música que hace bien, paisajes sonoros de Marika Takeuchi.


Por Pablo Rego | La pianista japonesa Marika Takeuchi presenta su cuarto CD en el que continúa explorando el impresionismo dentro del neo-clásico, creando unos paisajes repletos de sutileza, minimalismo y sentimiento.

En “Colors in the Diary” la pianista, graduada en el prestigioso Berklee College of Music, presenta una variedad de composiciones propias inspiradas en paisajes naturales, en los colores de las estaciones, en la belleza implícita en la naturaleza que inspira al ser sensible. Este nuevo álbum fue producido por el ganador del Grammy Will Ackerman, y en él se presentan, junto a la pianista, el chelista Eugene Friesen y el violinista de la Boston Symphony Orchestra Si-Jing Huang.

Takeuchi, es compositora, productora, arregladora, copista y educadora especializada en piano. Su primer álbum “Nightdream” (2011) resultó una gran novedad para los fans del neoclásico, new age y musicoterapia.  

A lo largo de su carrea, además de componer para cine y televisión en diferentes partes del mundo, en sus otros tres discos, Marika Takeuchi fue explorando la utilización de diferentes instrumentos para crear climas con los que expresar su arte.

Un par de años después de su bien recibido primer álbum Night Dream, apareció  su segundo trabajo “Impressions” (2013), revolucionando los ámbitos de escucha del neoclásico, un género que se ve ricamente alimentado por esta artista. En ese álbum desarrolló su experiencia compositiva y arreglos agregando a su interpretación del piano, flauta, clarinete, violín, viola y chelo, y en la selección de temas incluyó algunas de sus composiciones para cine, así como música de cámara. Su tercer álbum, “Rain Stories” (2014), introdujo en sus grabaciones  dos instrumentos a la mezcla con los que no había trabajado anteriormente en sus arreglos y composiciones: el oboe y el tradicional erhu (violín chino).

“Colors in the Diary”, el nuevo disco de Marika Takeuchi, crea un clima minimalista e impresionista a la vez, con sonidos simples que dibujan siluetas en las que pueden adivinarse los paisajes que pinta. La descripción sonora propone la contemplación interior desde el exterior, como una manera de completar el cuadro a través de la música, introduciendo la percepción como decodificador estético en el que participan también las almas.

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viernes, 22 de abril de 2016

El principio de “El yoga de la sexualidad”

Foto © photobucket.com
por Pablo Rego | Cambiar el paradigma del encuentro sexual, liberándonos de la mente y sumergiéndonos en un espacio mágico compartido es posible. Los traumas y las dificultades en el mundo de la intimidad de las parejas comienzan en el desconocimiento del espacio sin límites que la energía sexual bien utilizada nos puede brindar para transformar el sexo en una vía de liberación emocional y desarrollo espiritual, lejos de pensamientos tóxicos y de la competencia de los egos.

El Yoga es tan amplio como el Universo. Dado su carácter energético y de unión e integración sin límites, así como puede describirse su fuente como un manantial infinito que nos entrega todo aquello que seamos capaces de aceptar, su extensión e integración también son infinitas.

Pero sin ir tan lejos, podemos decir también que el Yoga atraviesa todos los aspectos de la vida humana, naturalmente y sin limitaciones. Uno de los aspectos importantes del ser humano es la sexualidad, aspecto éste que abarca mucho más allá de un acto carnal, de contacto físico utilizado para liberar tensiones psíquicas.

El practicante de Yoga se propone conectar con los aspectos sutiles del Ser, presta atención a su respiración, a las sensaciones. Intenta y debe intentar, trascender la mente para conectarse con la fuente de la consciencia pura. Eleva los ejercicios físicos a un estado consciente, por lo que la relación del practicante de Yoga con su cuerpo físico comienza a volverse más pura y sagrada.

Con la sexualidad ocurre exactamente igual. Es evidente que si estamos excesivamente conectados al mundo mental, con miles de pensamientos por minuto, insensibles a nuestro cuerpo, a las sensaciones y proyectando todo el tiempo nuestra existencia hacia otro lugar o tiempo, difícilmente podamos enfocarnos en lo que el Yoga nos propone. Entonces, ¿ por qué no tener la misma actitud con respecto a la sexualidad, a los encuentros o relaciones sexuales, a su práctica como algo puro y sagrado?

photo ©pixcove.com
El bienestar como guía

Una cosa es la satisfacción que sigue al deseo cumplido y otra el bienestar. Nuestra mente conoce nuestros placeres y crea deseos que seguimos de manera casi inconsciente (si no completamente inconsciente) alimentando su supremacía sobre el resto de nuestro Ser.

Cuando practicamos Yoga y Meditación sabemos que debemos encontrar los caminos para llevar a la mente a un lugar de sosiego y calma. Lo que se consigue, luego de la práctica es un estado de amplitud energética y emocional, creando un estado de bienestar, más estable y duradero.

Este mismo principio se aplica a la sexualidad. Si al momento de relacionarnos en ese ámbito, cada cual de acuerdo a su propia realidad y elección, reducimos el número de pensamientos y prestamos atención a nuestro cuerpo, a la respiración y nos fundimos con el otro en ese estado para dejar que la energía fluya, podremos trascender la mente y los deseos que en ella residen para conectarnos con un estado de bienestar compartido.

Este estado de bienestar no se logra especulando, calculando, proyectándose hacia el futuro o trayendo cosas del pasado a la realidad compartida. Más bien, todo esto, muy habitual en las relaciones de pareja, impide entrar a ese estado, ya que, la mente es el lugar de residencia del  ego que sólo quiere saciar sus propios deseos.

Para poder acceder a este estado de bienestar compartido, que no tiene por que incluir la satisfacción física efímera e individual, es importante brindarse plenamente, dejar de lado los pensamientos limitantes de la mente, para conectar con la sensibilidad del cuerpo físico.

También es importante cambiar las reglas de juego de la conducta transitando otros caminos, como por ejemplo, dar y procurar el bienestar del otro antes que el propio. De esta forma se crea una dinámica creativa que tiene todo que ver con la liberación de lo realmente importante, la energía sexual.

foto © 123rf.com


La energía sexual

Es la fuente que crea la vida y es una energía que puede mal-utilizarse de manera volátil, desperdiciándola en el placer efímero de una relación superficial y puramente carnal. Esta energía es tan potente que puede crear la vida y, si la utilizamos de manera correcta, puede ser la que nos abra las puertas del bienestar y el mundo espiritual compartido.

Esta energía es sagrada y muy poderosa. A tal punto es poderosa que muchos monjes meditadores de oriente la utilizan para elevar su capacidad energética y espiritual. Los antiguos conocían este secreto y mucho antes de que las nuevas culturas se forjaran, la utilización de esta energía como algo sagrado que eleva, era tomada como algo natural y de mucho provecho por el ser humano.

Si utilizamos esta energía de manera consciente y la dejamos fluir, procurando el bienestar del otro, si ambos integrantes del encuentro adoptan esta actitud, en lugar de crear una competencia de “a ver quién goza más” conseguiremos un flujo de energía positiva de dar para dar que iluminará el espacio compartido.

Si lo que fluye es positivo, si no sale de la mente sino del corazón, podremos crear una sinergia creativa que hará fluir la energía sexual de manera natural, creando unas condiciones inmejorables para que los cuerpos se encuentren y ocurra lo que de otra manera sería imposible.

Los principios del Yoga aplicados la sexualidad aportan los mismos beneficios que el yoga del cuerpo o de la mente a un practicante. De la misma manera, una pareja que aplica estos principios en un encuentro íntimo vivirá una experiencia que puede enmarcarse más en un acto de desarrollo espiritual compartido, de tiempo y consecuencias positivas prolongados, que en el simple hecho de estar con alguien para obtener quince minutos (en el mejor de los casos) de placer.

Pablo Rego
Profesor de Yoga
Masajista-Terapeuta holístico
Diplomado en Medicina Ayurveda de India

jueves, 10 de marzo de 2016

Una de las obras budistas fundamentales acerca de la existencia, la reencarnación, la vida y la muerte.


por Pablo Rego | “El libro tibetano de la vida y de la muerte” es una obra magistral del budista tibetano Sogyal Rimpoché, quien, relacionado ampliamente con la cultura occidental, consigue traducir conceptualmente muchos de los rituales y principios filosóficos practicados durante siglos exclusivamente por los monjes budistas y por sabios de Tíbet.

Dentro de los muchos cambios que ha sufrido el mundo en la zona de Tíbet durante el siglo XX, uno es la apertura que ha tenido el conocimiento guardado desde siempre en los templos. El éxodo al que ha sido forzado gran parte del pueblo tibetano por los chinos hacia India y occidente, ha creado un nuevo universo conceptual y flujo de información.

El Dalai Lama, quien escribe el prólogo de esta obra, ha sido la figura central de esta apertura hacia occidente que, al igual que otros monjes de gran sabiduría, difundió sus prácticas por el mundo. Sogyal Rimpoché, de la misma manera, lo ha hecho y lo hace con la seriedad y la profundidad propias de alguien de su experiencia y recorrido espiritual.

En “El libro tibetano de la vida y de la muerte” este Maestro, que además de su conocimiento como budista ha realizado estudios universitarios en India y Cambridge, explica los fundamentos de algunas técnicas de meditación esenciales para los tibetanos desde siempre, como “Rigpa”, una de las formas que toma la meditación budista tibetana para conectar con la fuente y trascender el mundo de los sentidos, a través de la compasión y la experiencia que da sustento a la sabiduría.

Sogyal Rimpoché relata una extensa cantidad de experiencias y anécdotas que han tenido lugar en el fino y a la vez eterno límite que separa la vida de la muerte. Y en ese límite la sabiduría ancestral, el trabajo a consciencia de los sabios, ocurre ese trance único e irrepetible en el que es posible salirse de la rueda de la reencarnación, desapegándose a consciencia del mundo de la materia.

Los tibetanos tienen en su biblioteca sagrada el famoso “Libro tibetano de los muertos” que este Maestro budista utiliza como plataforma de lanzamiento para sus propias conclusiones y prácticas, que se ocupa de difundir por el mundo en la actualidad.

El autor sostiene que aprender los pasos de la muerte, relacionarnos con ellos de manera consciente, perder el miedo al trance que significa cambiar de estado, es una gran manera de valorar la vida y utilizar el tiempo y los recursos del paso por la tercera dimensión como el gran momento de aprendizaje que es, para terminar en un trance de iluminación hacia el viaje de regreso a la eternidad.

Desde la proximidad con el hecho de la muerte, el aprendizaje de la cercanía de los seres que transitan ese trance y la compasión como puente para alcanzar el sentimiento del otro, a lo largo de la obra, Sogyal Rimpoché describe con exactitud los pasos para una “buena muerte”, fundamentándose en la experiencia ancestral, en la sensibilidad para comprender lo que no es manifestación material y sobre todo confiando en la intuición, esa guía que permanece con la entidad de luz que encarna de vida en vida en el cuerpo.

Por este motivo, todo aquel que quiera perder el miedo a la muerte, que necesite entender el proceso por el cual está pasando un ser querido o superar una pérdida, quien quiera adentrarse en el conocimiento de aquello que sólo puede ser aprehendido desde la comprensión de la unidad con el Todo, tiene en “El libro tibetano de la vida y de la muerte” una de las herramientas más completas para comprender el vasto universo de la existencia e iluminar el camino hacia el fin de una encarnación o vida sobre la tierra.





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Pablo Rego
Profesor de Yoga
Terapeuta-Masajista Integral
Diplomado en Salud Ayurveda (Medicina de la India)


          

viernes, 4 de marzo de 2016

Aprende técnicas de respiración para controlar tus emociones


por Pablo Rego | Las técnicas de la respiración son tan antiguas como el Yoga. Una parte importante del entrenamiento del control de la energía y de la mente, se realiza a través de este hecho natural.

En el sentido energético, la respiración nos conecta con el “prana” (energía vital y omnipresente en el Universo) ya que la inhalar, el aire que ingresa al cuerpo contiene una carga de energía que variará de acuerdo al ambiente en el que nos encontremos.

Desde el punto de vista de la nutrición de nuestro organismo, la respiración resulta la principal forma de alimento de nuestras células, ya que más allá de la energía y oligoelementos que tomamos de los alimentos que ingerimos, nuestras células necesitan primordialmente oxígeno, que toman de la sangre, que bombea el corazón luego de tomar el oxígeno de los pulmones que llenamos en cada inhalación.

Por esto, disponer de una buena cantidad de oxígeno en los pulmones creará mejores condiciones para que la sangre alcance a alimentar correctamente a cada una de las millones de células que conforman hasta el más minúsculo rincón de nuestro organismo.

Una respiración descontrolada

Uno de los factores más importantes del entrenamiento del Yoga y el Pranayama (técnica de control de la energía a través de la respiración) es la consciencia de los movimientos respiratorios y la posibilidad que tenemos de administrar los ritmos metabólicos de nuestro organismo a través de ellos.

Nuestros obstáculos más inmediatos en este sentido, como en otros, son la mente y el sistema nervioso.

Si vamos hacia el control de la respiración, planteémonos  la situación de que nuestra respiración está siendo gobernada por algún tipo de inteligencia que escapa a nuestra percepción. En un estado de consciencia habitual, mientras realizamos nuestras actividades, cuando nos toca vivir momentos de tensión, estrés o inquietud emocional, las imágenes creadas en la mente y la alteración del sistema nervioso van provocando la modificación de la respiración.

Así, mientras nuestro sistema de percepción se va alterando, cuando se forman conceptos en nuestra mente que nos hacen perder de vista la serenidad, el sistema nervioso va creando diferentes formas y ritmos respiratorios, tensionando determinados puntos de nuestro sistema respiratorio y, en la superficie, todo el entorno muscular del tórax.



¿Se puede controlar la respiración?

Siempre, estemos donde estemos, podremos utilizar la respiración para controlar estos estados emocionales. Ante un ataque de ansiedad, de pánico e incluso de asma, sea por la razón que fuera, podremos controlar los movimientos de nuestro cuerpo para influir en los estados internos.

Los músculos de la superficie del  abdomen, los de la zona del tórax y el diafragma pueden ser controlados a voluntad para limitar la influencia de la mente y del sistema nervioso, consiguiendo, de esta manera, acceder a la calma.

De la misma manera que la mente crea impresiones que descontrolan nuestro sistema nervioso y este, a su vez, altera la respiración volviéndola corta, limitada y tóxica, el control del movimiento respiratorio creará unos ritmos metabólicos que influyen en el estado del sistema nervioso y éste, por la vía inversa, disminuye la cantidad de impresiones de la mente, serenándola.

El primer recurso con el que contamos es la respiración en el abdomen. A través de la respiración baja, los tiempos de la inhalación y la exhalación van prolongándose, y a menos respiraciones, menos latidos del corazón.

Con esta respiración profunda, que luego podemos extender hacia la zona alta de los pulmones realizando la respiración completa o “respiración yoga”, daremos señales al sistema nervioso de que la circunstancia en la que nos encontramos es de calma y seguridad, de la misma manera que ocurre, naturalmente, cuando estamos recostados en la playa o nos aprestamos a dormir una linda siesta en un día de lluvia.

Las consecuencias de una respiración controlada

Si conseguimos concentrarnos en la exhalación, haciéndola lo más larga que podamos y mantenemos un ritmo lento, espirando, por ejemplo, en el doble del tiempo de lo que inspiramos, conseguiremos crear un clima interior en el que el metabolismo se volverá más lento.

Una respiración profunda permite que la energía (prana) que ingresa por la nariz recorra completamente los canales energéticos (nadis). Al vaciar totalmente nuestros pulmones, tensionando y hundiendo al final de la exhalación toda la musculatura en torno al tórax y el abdomen, eliminaremos todo el CO2.

Al soltar la tensión de la espiración, relajando primero el abdomen y luego el resto, nuestros pulmones se irán llenando de aire nuevo, de abajo hacia arriba, recibiendo así una gran cantidad de oxigeno. Todo este proceso dará señales a  los sistemas de control residentes en el cerebro de que nuestro organismo está en un buen ambiente por lo que todo se relajará, incluso nuestras emociones.

Basándonos en este principio, podemos contrarrestar o revertir los efectos nocivos que producen en el cuerpo situaciones como el estrés o hechos inesperados de la vida que nos afectan demasiado y pueden llevarnos hasta a la pérdida de la salud.

Tanto en la práctica de Yoga como en la vida cotidiana, la conciencia de la respiración, su entrenamiento y utilización pueden ser de gran ayuda cuando necesitemos serenar nuestro organismo, ante situaciones difíciles, al momento de afrontar un desafío o cuando necesitemos conciliar el sueño.

©Pablo Rego
Profesor de Yoga
Terapeuta-Msajista Integral
Diplomado en Salud Ayurveda (Medicina de la India)


                    

viernes, 26 de febrero de 2016

El aceite y su utilización terapéutica


por Pablo Rego | El aceite vegetal es un producto antiquísimo utilizado tanto para la alimentación como para tratamientos y cuidados corporales. Como ocurre con tantos otros artículos utilizados para la ingesta o en tratamientos sobre la piel, es ideal que su origen sea confiable, ya que los productos naturales obtenidos directamente de un fruto, una hoja o una flor, nos transmitirán su esencia  de vida obtenida a partir de distintos procesos.

El cuerpo humano absorbe e integra cualquier producto con el cual se ponga en contacto. De la misma manera que ocurre cuando ingerimos algo, al darnos un baño de inmersión, por ejemplo, el líquido en el cual nos sumergimos se pone en contacto con los poros de la piel y a través de estos ingresa a nuestro cuerpo. Por ello, si el producto es artificial o de baja calidad, puede ser perjudicial para la salud.

El aceite vegetal natural puede ser utilizado para consumo y también para tratamientos corporales, aplicándolo sobre la piel con diferentes propósitos y técnicas. Muchos aceites de calidad que se utilizan en el ámbito culinario pueden ser usados sobre la piel como ungüento o a través de un masaje, para mejorar su estado como por ejemplo el de oliva (del que se tienen datos de su uso desde hace más de diez mil años), el de almendras o el de sésamo extensamente usado en India.

El aceite y sus efectos

Por sus propiedades químicas el aceite puede ser utilizado de diversas maneras. Hay algunos que ayudan a limpiar el organismo de toxinas desde dentro, como por ejemplo el de oliva que resulta efectivo en la purificación del hígado y la vesícula. De la misma manera este aceite puede ser aplicado sobre la piel, al igual que el de almendras, el de jojoba, el de sésamo o el de coco, entre otros, que aportan diversos beneficios.

Principalmente, todos los aceites, ayudan a la regeneración celular gracias al efecto emoliente producido por los ácidos grasos. Existe una gran herencia original de las antiguas culturas del Valle del Indo o la Mesopotamia asiática en la utilización de estos aceites, tanto para la cura o protección de la piel como en tratamientos de armonización y equilibrio de la salud, mezclando aceites con esencias.



Tratamientos terapéuticos con aceites

El masaje y la aromaterapia son dos de los ámbitos donde mayormente se utilizan los aceites. Hay dos dimensiones particulares en la utilización de estos tratamientos que son la del tacto y la del aroma. Los productos más fáciles de obtener, como son los de frutos o semillas, como la oliva, la almendra o el sésamo, suelen emplearse como aceite vehicular, ya que la cantidad a utilizar es importante si queremos cubrir completamente el cuerpo. Las esencias, que se mezclan con aceites vehiculares son las que se usan para aromatizar y crear un  efecto olfativo y energético.

En medio de estos dos propósitos de uso del aceite hay una amplia gama y diferentes propuestas de productores y alquimistas que desarrollan o consiguen productos muy buenos para casos específicos, pudiendo ser aplicados en determinados tratamientos. Por ejemplo, el aceite de rosa mosqueta con excelentes propiedades para la cicatrización o el aporte de elasticidad o el de nim excelente para tratar infecciones.

Siendo específicos en la utilización de este versátil producto natural en tratamientos sobre la piel, los aceites vehiculares y esenciales son ideales como medio para aumentar los beneficios de un masaje profundo y reparador, ya que al mismo tiempo que se consigue la relajación muscular y la liberación del dolor, el aceite aporta una gran cantidad de beneficios a la piel y en una dimensión más sutil al cuerpo energético.

Sintonizando con las texturas y las esencias

El masaje con aceite puede ser tan específico que, dado como terapia, muchos síntomas de desequilibrios manifestados en el cuerpo pueden dar señales de qué tipo de producto y qué esencia darían mejores resultados en la búsqueda de solucionar dolencias. En general, las pieles secas, moderadamente secas, grasa, sensibles, etc., pueden ser tratadas con diferentes tipos de medio oleoso para conseguir mejor efecto.

En el caso de la aromaterapia, las esencias se obtienen a través de distintos procesos, como el de la destilación que proporciona la extracción de la esencia del resto del componente de la hoja o flor de la planta. Estos aceites naturales pueden usarse en perfumes, jabones, inciensos o, utilizando una base oleosa, se transforman en “aceites esenciales”.

El aroma crea un determinado efecto en el receptor que moviliza estructuras emocionales específicas, por lo que evoca esa esencia, y libera tensiones que ayudan a la relajación de una manera muy sutil, pero efectiva.

Muchas de estas esencias pueden ser obtenidas directamente de la utilización de una hoja o una flor mezclándose al momento de dar el masaje, obteniéndose así un efecto de amplio espectro sobre la piel y, también, sobre el olfato.

Actualmente existe una extensa propuesta de tipos de aceites y esencias que sirven para ser aplicados sobre la piel, a través de un masaje que puede ser relajante, sensitivo o energizante. Es importante sentir esos artículos tanto desde el punto de vista del tacto como olfativamente para elegir el que nos proporcione de entrada una sensación placentera. Sin dudas el placer emocional o sensitivo es el indicador de que el elegido será el producto que nos dará bienestar.

Pablo Rego
Terapeuta-Masajista Integral
Profesor de Yoga
Diplomado en Salud Ayurveda


               

viernes, 19 de febrero de 2016

Uno de los autores sobre Yoga más recomendables de todos los tiempos.

por Pablo Rego | Cuando hablamos de Maestros de Yoga, de guías espirituales, de swamis o gurús, que dan como una fuente inagotable su conocimiento a quien sea capaz de tomarlo, los occidentales debemos rendir un justo reconocimiento a uno de los más importantes difusores del Yoga durante el siglo XX.

Durante su experiencia de vida André Van Lysebeth (1919-2004) bebió directamente de la fuente de la sabiduría siendo bendecido por el gran Maestro hindú Swami Sivananda, de quien este belga atraído por los métodos del control de la mente y la hipnosis aprendió directa y sistemáticamente. A mediados de la década de los 50s comenzó a buscar puntos de conexión entre la sabiduría milenaria y la mística en relación con la ciencia occidental y sus recursos más modernos.

Hoy en día es normal enterarse de que ciertos conceptos que los yoguis tenían por verdades, surgidos desde la percepción, pueden comprobarse mediante aparatos tecnológicos capaces de “comprobar científicamente” lo que los Maestros enseñan desde la intuición o la comprobación empírica desde hace milenios, pero a mediados del siglo XX la tecnología y los occidentales estábamos muy lejos de “captar” la sutileza de los procesos del Ser.

André Van Lysebeth fue un gran practicante de Yoga y un estudioso. Desde sus conocimientos en medicina occidental profundizó sus estudios del Yoga, desde la práctica, respetando las enseñanzas más profundas de manera estricta y también aportando sus reflexiones, conceptos y estudios para conseguir un acercamiento excepcional entre dos mundos que en ese entonces no estaban tan próximos y no resultaban tan accesibles como ahora.

Como creador literario y Maestro de Yoga, Van Lysebeth inauguró asociaciones y federaciones, hasta la rama europea de la Federación Internacional de Yoga; desde su escuela formó a cientos de instructores y fue visitado allí por muchos de los más renombrados Maestros de la India. En su Bélgica natal compartió directamente el conocimiento en la televisión, creó la “revista Yoga” (1963-2008) y como creador literario dejó cinco obras de difusión que son un tesoro desde el punto de vista de la información y un gran modelo para muchísimos practicantes, estudiosos, profesores y maestros que más adelante en el tiempo crearon sus propios trabajos, siguiendo sus pasos.

Los libros en Español de André Van Lysebeth

Los libros “Aprendo Yoga” (1968), “Perfecciono mi Yoga” (1970) , “Mi sesión de Yoga” (1979) abrieron una puerta a un estilo ejemplar en el que el autor va mezclando en su relato, experiencias personales, descubrimientos científicos, sabiduría aprendida en India y conclusiones de campo. Y desde ese lugar, cada unos de sus libros van llevando al lector, de la misma manera que el guía lleva al discípulo, a una práctica profunda, seria y a consciencia.

“Pranayama, a la serenidad por el Yoga” (1971) es quizá el libro más completo jamás escrito de esta ciencia que forma parte del Yoga. La mayor parte de la información disponible en Occidente acerca de este tema tan importante y rico, se la debemos a este autor. Este trabajo es una obra única, es casi un tratado que seguido debidamente nos puede conducir a una excelente práctica y control de la energía a través de la respiración.

Además de estos trabajos Van Lysebeth nos legó su gran obra “Tantra, el culto de lo femenino” (1988), un trabajo de los más serios y respetables disponibles en la actualidad para comprender de manera profunda y a la vez práctica esta filosofía que se entrelaza con el Yoga en el mundo del desarrollo espiritual y las prácticas ancestrales. Y lo escribió como el yogui-científico en el que se fue convirtiendo, durante muchos años y sin ninguna prisa, sino más bien con mucho celo y detenimiento en cada palabra, en cada capítulo, en cada ejercicio, luego de más de treinta años de estudios.

Las obras de André Van Lysebeth son el reflejo de su trabajo como pionero del estudio serio de una disciplina que hasta sus tiempos tenía más de magia, habladuría y misterio que de certeza y entendimiento en occidente. Quizá a él le debamos muchos de los conceptos que hoy en día guían nuestras clases de Yoga, gracias a su maestría para aprender, entender, traducir y transmitir el conocimiento científico y espiritual del Yoga.

Los libros editados en Español de André Van Lysebeth están disponibles en Amazon: “Aprendo Yoga”, “Perfecciono mi Yoga”, “Pranayama, a la serenidad por el Yoga”, “Mi sesión de Yoga” y “Tantra, el culto de lo femenino”.



          

sábado, 6 de febrero de 2016

"Liquid mind XI - Deep Sleep", el camino para alcanzar el sueño profundo.


por Pablo Rego | La Música es sonido, combinaciones que producen determinados efectos sobre el oyente. La serie creada por al artista norteamericano de Los Ángeles, California, Chuck Wild, denominada “Liquid mind,” busca generar un punto de percepción sutil de la música induciendo al Ser al descanso profundo. Esta entrega, la número “XI”, continúa la senda de su exitoso “Liquid mind VIII –Sleep”, que fuera un suceso de ventas y reconocida por profesionales del ámbito de la salud como una herramienta para conseguir plena serenidad para alcanzar el mejor estado antes de dormir.

El nuevo álbum “Liquid Mind XI, Deep Sleep” (Sueño profundo),editado por Real Music, continúa el camino de su antecesor “Liquid Mind VIII”, retomando la búsqueda e investigación de los patrones y conceptos para crear una atmósfera que permita al oyente relajarse y entrar al sueño de manera plácida y natural, obteniendo así un descanso efectivo.

La frecuencia vibratoria de los sonidos que utiliza Chuck Wild a lo largo de las diferentes pistas del disco crean efectos en el cuerpo sutil de manera tal que al ir transcurriendo la música y el tiempo, las estructuras energéticas del cuerpo de luz se van armonizando hasta encontrar un equilibrio perfecto inducido por la música que ayuda a conseguir el sueño o la relajación de manera natural.

“Liquid Mind XI - Deep Sleep”, resulta una excelente herramienta para alcanzar esos estados que no siempre se pueden conseguir simplemente aquietándose o predisponiéndose  a liberar la tensión física y desapegarse de la mente. A través de esta arquitectura sonora, la mente va relajándose, dejándose llevar hacia un estado “líquido” hasta rendirse tal como es deseado en la relajación profunda o la meditación.

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© Pablo Rego

          

jueves, 28 de enero de 2016

Cuándo darse un masaje y por qué


El masaje es un arte muy antiguo. Tanto que para alcanzar los orígenes de esta práctica hay que remontarse a los primeros testimonios de la medicina en Oriente, varios milenios atrás.

La evolución del masaje, como en tantas otras áreas, ha ido creando diferentes propuestas y en algún momento de la historia la cultura occidental modificó la práctica del masaje en función de su filosofía de vida, separando esta práctica ancestral de la medicina y creando nuevos métodos que no tienen el mismo efecto en el receptor.

La medicina tradicional de la India, como la china y su expansión hacia Oriente han utilizado y utilizan el masaje como una manera de liberar la energía en el plano físico y también en el plano sutil. El dolor es energía que no fluye y cuando esto se transforma en síntoma existe siempre el recurso del masaje como una de las formas más potentes y efectivas de eliminar el dolor.

Es importante destacar que la deformación del masaje como técnica terapéutica ha creado muchas veces propuestas de masajes superficiales, que no alivian el dolor profundo, que no comprenden al Ser como un Todo, de la misma manera que, lamentablemente, lo hace la medicina occidental o alópata. Así, ha crecido una escuela de masaje en occidente que no es tenida en cuenta como una manera seria de aliviar dolores y hasta sanar a una persona, cosa que una serie de masajes profundos y conscientes pueden conseguir sin dudas.

La relación del terapeuta con los orígenes del masaje es muy importante ya que hay una grandísima cantidad de problemáticas habituales que pueden ser paliadas, aliviadas y hasta solucionadas con un masaje consciente, que busca desde lo físico aliviar lo sutil en el plano energético, mental y emocional.

Cuándo darse un masaje

Hay diferentes situaciones ligadas al cuerpo físico que nos dan la señal de que es necesario buscar ayuda. Dolores que aparecen y se van agudizando, dolores crónicos, sensaciones incómodas como mareos u hormigueos, pero también cansancio excesivo, insomnio, estrés, vértigo etc.

Un masaje que considere al Ser como un todo debe trabajar profundamente la estructura física del cuerpo humano, deshaciendo nudos y contracturas, pero también debe reacomodar las principales estructuras anatómicas para que el receptor se reencuentre con una mejor postura y un alivio en las tensiones creadas por malas posturas o mala utilización del cuerpo por la práctica de actividades cotidianas que afectan la armonía física.

Cualquier persona que pase muchas horas haciendo cualquier actividad física, desde actividades con esfuerzo, por trabajo o actividad deportiva, hasta actividades que requieran estar sentado o de pie frente a una mesa, por obligación o por placer, a lo largo de una semana encontrará que el cuerpo ha generado tensiones excesivas que repercutirán en dolores localizados que, con el tiempo, de repetirse cotidianamente esta situación, se irán extendiendo por el cuerpo y creando problemas en las articulaciones, incluida la columna vertebral, hasta hacer que estos cuadros se vuelvan crónicos.

El masaje alivia estas situaciones rápidamente. Si de entrada evitamos dichas tensiones musculares, el cuerpo volverá a un estado natural, relajado y sin dolor. Y aunque repitamos la actividad que nos genera ese dolor, podremos revertir esta situación fácilmente incorporando a nuestras actividades una rutina de masajes.

Lo mismo ocurre con cuestiones crónicas o que han avanzado con el tiempo, sólo que el trabajo deberá ser más profundo y el proceso de recuperación más largo, aunque no menos efectivo.

Por qué darse un masaje

Ante la presencia del dolor muchas veces y de manera innecesaria las personas acuden al médico para ser tratadas por calmantes o medicamentos. Muchas veces, de manera acertada, el médico consciente y responsable evita dar al paciente medicamentos ya que sabe, como sabemos nosotros, que gran parte de esos dolores son producto del estrés cotidiano y de las tensiones que nosotros mismos le causamos al cuerpo físico. Otras veces, lamentablemente, por insistencia del paciente y el poco interés del médico o por la automedicación, el medicamento gana, se elimina el dolor por sedación del sistema nervioso y el cuadro se profundiza agravándose silenciosamente.

El masaje deshace concretamente las tensiones. Acudir al masajista con la convicción de que es más saludable el masaje que los medicamentos inútiles que intoxican el cuerpo y crean más problemas que soluciones es la opción correcta.

Siempre es importante visitar al médico para estar seguros de que el problema no requiere de un tratamiento de emergencia que nos ayude a seguir con nuestras vidas. Pero, descartada la emergencia, debemos ser conscientes de que si el dolor aparece por excesos sobre el cuerpo la manera lógica y natural de aliviar esos dolores es realizando el camino inverso, permitiéndonos la ayuda de un terapeuta que nos libere el cuerpo de esa presión.
El estrés, también creado por nuestro estilo de vida, es uno de los factores que más afectan a nuestro cuerpo. Los estados emocionales, la ansiedad, las responsabilidades y toda la presión que nos impone el entorno o nos autoimponemos, afectan, como está altamente demostrado científicamente, a nuestra estructura física.

Un masaje dado desde el concepto holístico, que además de aliviar el dolor del cuerpo físico busca liberar  las energías que no fluyen, abordará también el aspecto emocional, trabajando sobre aquellas partes del cuerpo que, fruto del estrés, se van endureciendo de manera que la pérdida de la flexibilidad repercute en la movilidad, dificultando el normal funcionamiento de las articulaciones, de la musculatura y hasta del funcionamiento de los órganos internos.

El masaje es un arte milenario que comprende las razones del dolor. El conocimiento del terapeuta es fundamental para poder contener al paciente y al mismo tiempo ayudarle a recorrer el camino del bienestar físico.

No hace falta llegar a estar gravemente enfermos, doloridos o al borde de un ataque de pánico  para acudir al masajista. Cuanto menos nos adentremos en el camino del dolor más fácilmente saldremos de la situación.

El masaje dado por un masajista con sus propias manos aporta la energía que este Ser puede darnos como vehículo de sanación, una energía que ninguna máquina que se haya inventado es capaz de dar a la persona que busca el alivio del dolor.   

Pablo Rego
Profesor de Yoga
Masajista-Terapeuta Integral
Diplomado en Medicina Ayurveda.